Muchas cosas he leído sobre los primeros momentos de la emigración. Ya, al día de hoy, han pasado 4 meses, llenos de cosas, por ahora todas lindas, revitalizantes y llenas de vida. Por fin, conseguimos lo que vinimos a buscar; nuestro hogar cerca de la playa,  nuestro cable a tierra. Tan solo poder verlo nos tranquiliza, nos carga las energías.

El tiempo pasó,  fueron pasando momentos tras momento desde que llegamos y recién hoy, puedo sentarme a escribir. Encontrar el tiempo, a veces es difícil. Pues bien, hoy estoy volviendo en AVE, aquí lo llaman así al tren de alta velocidad, y estoy sentado cómodo, en un ambiente agradable, con mi propia mesa. Quizás de las cosas que más impactan cuando uno viene de otra cultura, es ver cómo se desenvuelve el mundo desarrollado.

Leyendo un poco, sobre el tema de trenes, España tiene la segunda red más extensa de trenes luego de China, algo que aquí se utiliza más que el avión. Son extremadamente puntuales en este servicio.

Tren AVEHablando de temas culturales, a modo de resumen podría decir que, no hemos notado nada que extrañar de Argentina. Se consigue absolutamente todo, desde yerba, dulce de leche, tapas de empanadas hasta carne y cortes argentinos. Hemos aprendido a usar los tiempos verbales que nos han enseñado en el colegio y que nunca pusimos a funcionar, pero la pronunciación sigue siendo la argentina.

Dentro de los usos y costumbres, creo que viniendo de una capital, lo que más nos ha “costado” fue el corte que hacen a nivel comercios, de 10 a 14, luego todos, absolutamente todos cierran hasta las 17 donde tímidamente vuelven a arrancar. Los españoles tienen de costumbre almorzar en casa, ver su novela, tener su descanso.

Otra de las cosas que también nos llamó la atención es que los domingos  todos cierren sus tiendas y que hasta las plazas comerciales estén cerradas. Todos dedican el día a estar con familia y amigos, como así también se acostumbra los viernes a terminar de trabajar a las 14 en ciertas oficinas.

Eso va de la mano de la cantidad de días festivos, aquí veneran santos de todas clases y viven las fiestas muy intensamente. La verdad, les gusta vivir la vida y disfrutarla.

Elegimos venirnos a vivir a la Costa del Sol, más exactamente Fuengirola, una ciudad/pueblo, donde cuenta según el último censo, viven aproximadamente 80.000 habitantes pero que en los meses de verano, su población se cuadriplica.

Aca el ritmo de vida es tranquilo, es una ciudad que tiene todo lo necesario para vivir y hacer todo caminando.

Cuando digo que tiene todo lo necesario, lo digo porque al ser una ciudad plana (una buena ventaja sobre otras ciudades de la Costa del Sol) podemos ir caminando de una punta a la otra de la ciudad en 30 minutos.

La ciudad tiene muy buena infraestructura, y cuenta con estación de tren, conectándola con Málaga, capital de la provincia. Ya en otro post hablaré más sobre esta ciudad, que nos ha cautivado desde que llegamos.

España es un país donde comparte muchas costumbres similares a las nuestras, lo cual hace que la emigración sea relativamente más fácil y amigable para el argentino. Compartimos la costumbre de ir al bar, de comer comidas suculentas, del gusto por el jamón, la pasión por el futbol, y tantas cosas más que cuando nos damos cuenta, parece que hubiésemos estado viviendo acá desde que nacimos.Poco a poco, les ire contando un poco más de como es vivir en esta hermosa ciudad ubicada sobre el Mediterráneo al sur de España, donde se estiman que hay alrededor de 300 días de sol al año, donde se vive y se disfruta del mar, y donde también se disfruta de una excelente gastronomía.

También me gustaría dejarles una breve impresión sobre los espacios públicos, nos llamaron realmente la atención lo bien cuidado que estaban. Veníamos de Buenos Aires, ciudad grande y caótica como toda capital.

Aquí encontramos la ciudad limpia, con baños públicos que funcionaban y además estaban limpios! Plazas para niños cuidadas, limpias y sin estas deterioradas.Las veredas, o como las llaman acá aceras, estaban limpias sin papeles, o cualquier otro tipo de suciedad. Y lo que más me llamó la atención es como encontré el hospital público.

Todo se resume en que una sociedad que quiere lo que tiene, no lo daña con maldad y que funciona en base a los impuestos que pagan.

 
Fernando Domecq
Fernando Domecq

Mi nombre es Fernando y soy de Buenos Aires, actualmente resido en Fuengirola (Málaga). Me dedico al diseño y desarrollo web, aunque mi vida ha tenido varios vaivenes. Soy veterinario recibido en la UBA, y he dedicado gran parte de mi vida a la venta de pinturas industriales.

Desde 2014 ayudo a los argentinos que quieren vivir en el exterior a través de la página de facebook ARGENTINOS POR EMIGRAR.  Pero a partir del 2018, me dedico a ayudarlos desde este blog. Con el blog, intento contar mis experiencias y a alentarlos a que lo que un cambio de vida supone: libertad. Por eso me encanta facilitar este camino a otros.

Si querés conocer toda mi historia, será un placer contártela más al detalle.

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Por |2019-04-13T14:38:30+00:002.9.2018|Categorías: Recién llegados|Etiquetas: , , , , |