Saltar al contenido
Argentinos Emigrados WA
Estados Unidos Ya establecidos

Nunca imagine poder vivir y trabajar en Estados Unidos

Esta es mi historia de vivir y trabajar en Estados Unidos, que además va junto con algunos tips y algunas cosas de lo que aprendí sobre inmigración. Este relato está basado en mi propia experiencia en estos 15 años que llevo aquí en Virginia. Es un poco largo, así que búsquense un cafecito o una soda.

Fernando Domecq
Por Fernando
22 may 2019 · 9 min de lectura
Nunca imagine poder vivir y trabajar en Estados Unidos

Bueno, varios me han pedido que les cuente mi historia en cuanto a vivir y trabajar en Estados Unidos, así que aquí va junto con algunos tips y algunas cosas de lo que aprendí sobre inmigración. Mi nombre es Victor y este relato está basado en mi propia experiencia en estos 15 años que llevo aquí en Virginia. Es un poco largo, así que búsquense un cafecito o una soda.

A principios del 2000 viajé a Chile a dar clases de animación 3D a una empresa productora de comerciales de TV. Yo era entrenador oficial de Microsoft en esa época y el único en ese momento en la región.Tenía mi propia casa de postproducción de video para comerciales de TV, pero me iba muy mal, había muy poco trabajo y los que te contrataban te pagaban cuando se les antojaba.

Mis primeros tiempos en Santiago

A los 3 meses de haber ido a Santiago a enseñarle a esta gente me llaman, y me ofrecen trabajo fijo con ellos. Viajé y llegue a un acuerdo por dinero y contrato. Vendí todo, me casé con mi novia (porque teníamos que estar casados para que le den visa a ella también), pusimos todo lo que nos quedó en el auto, incluyendo 2 gatos, y nos fuimos manejando hasta la capital chilena. Tengo una hermana allá y sobrinos también; y como llevé a mi padre, él estaba feliz con sus nietos.

En Santiago nació mi hijo, en el 2002, y al año más o menos la empresa donde trabajaba cerró, así que me quedé sin trabajo de un día para otro. Sólo había dos empresas más que me hubieran podido dar trabajo pero no necesitaban a nadie en ese momento. Por suerte tenía algo de ahorros.

Todos los días enviaba como 20 emails, contacté a cada empresa de postproducción en el mundo que pudiese encontrar en Internet; en el 2004 todavía no había páginas para buscar trabajo como Indeed.com.

También formaba parte de un foro de discusión de lo que yo hago en donde el 80% era gente de Estados Unidos. Les conté que estaba buscando trabajo, pero no pasaba nada, hasta que una persona pidió ayuda y yo lo pude hacer por email. Seguimos charlando seguido y luego nos hicimos amigos. Como a las 2 semanas empecé a recibir respuestas de los lugares que contacté. Para hacerla corta había 5 compañías en Estados Unidos, de distintos estados, que se interesaron por mi trabajo. Pero la cosa no avanzaba muy rápido que digamos y a mí se me estaba acabando el dinero.

El que era mi psicólogo en ese momento me sugirió subirme a un avión y preguntarles a las empresas que estaba en Estados Unidos, si me querían conocer.

Mi primer contacto con Estados Unidos

Así que saqué un préstamo en el banco (que no sabía me había quedado sin trabajo) y me compré un pasaje a Atlanta donde estaba la empresa que más me interesaba; les dije a las otras 4 que si me querían, enviaran pasaje para ir a verlos, ya que yo no lo podía pagar.

Para mi sorpresa todas me pagaron los pasajes y todos los gastos. También mi amigo al que había ayudado con su problema me invitó para que lo vaya a visitar a Maryland. Viajé a Nueva York, Los Ángeles, y a un pueblo pequeño en Nueva York. Pero la compañía que más me gusto estaba en Atlanta, así que con ellos comenzamos a hablar de negocios.

Al finalizar con esto me fui a Maryland a visitar a mi amigo y me quede en su hermosa casa -que está en medio del bosque- por una semana. Solo nos conocíamos por email.  Me llevó a recorrer su oficina, y me di cuenta de que ellos tenían el mismo equipo que yo usaba en Chile; y justo la persona que lo manejaba había renunciado, así que le ofrecí ayuda. En en un par de horas pude hacerle tres comerciales a sus clientes.

El resto de los días de la semana seguí yendo a ayudarlo ya que era la temporada de trabajo más fuerte. El último día me preguntaron si me interesarìa volver para ayudarlos por el tiempo que quedaba de la temporada, que eran casi 3 meses… Volví a Chile y le conté a mi señora que muy probablemente nos iríamos a vivir a Atlanta.

A la semana volé otra vez a Maryland, y como gran tarado me olvide de llevar la dirección de la casa de mi amigo, así que no tenía un domicilio de estadía para demostrar al agente de migraciones. Me detuvieron por 2 horas en una pieza de la aduana en donde me interrogaron… por suerte pudieron encontrar la dirección de mi amigo con su nombre y teléfono, y me dejaron ir. Yo pensé que me deportaban, especialmente porque me había ido hacía solo una semana atrás. Durante un tiempo que los estuve ayudando, la empresa de Atlanta había comenzado a tramitar mi visa de trabajo.

Pero mi amigo empezó a interiorizarse sobre cuánto me iban a pagar, y me dijo que averiguara bien si me iba a alcanzar para vivir, etc. además de tirarme onda para que me quedara a trabajar para él, lo que planteaba una situación difícil, no sabía yo para donde correr.

A los 2 meses él trajo a mi señora e hijo a Estados Unidos, porque yo los extrañaba muchísimo, y se hizo cargo de todos los gastos. Mi hijo tenía solo añito y medio. Los trajo vía Atlanta y me mandó a mi a buscarlos, a sabiendas de que me iba a reunir con la empresa de Atlanta para para finalizar detalles. Allí aproveché para pasear por la ciudad con mi familia y evaluar costos de alquiler, comida, impuestos y todo lo necesario para vivir. A mi señora no le convenció mucho.

Regresé a Virginia y la empresa de Atlanta me envió el contrato para firmar, que la verdad no me gustó mucho. Me ofrecían menos de lo que pedí y agregaron una cláusula para poder despedirme con dos semanas de pre-aviso, lo cual es muy común acá. Se lo conté a mi amigo y esa misma tarde me presentó un contrato por 3 años mínimo y pago por exactamente el doble que la empresa de Atlanta. «¿Dónde firmo?» fue mi respuesta. Me resultó difícil explicarle a la compañía de Atlanta mi cambio de idea pero lo entendieron. Hoy día todavía tenemos contacto.

Entonces mi amigo contrató a un abogado de inmigración y comenzamos los trámites, él pagó por servicio express y en 5 días tuve mi visa de trabajo aprobada.

Salimos también a buscar casa donde vivir en Virginia y la empresa la alquiló para nosotros de inmediato, a pesar de que no la íbamos a usar hasta dentro de dos meses más o menos y además no podía alquilar a mi nombre todavía porque no tenía cuenta de banco o historial de crédito.

Nos regresamos a Chile y vendimos todo. Teníamos la entrevista consular en la embajada de Estados Unidos como en un mes así que nos dedicamos a descansar y esperar. En ese tiempo mi amigo viajó a Chile con su esposa para hacer un tour por el sur que yo le había organizado, y después viajamos juntos a Buenos Aires para comer bifes y bailar tango. Él volvió a Estados Unidos y yo a Chile, pero a las dos semanas nos mudamos a Virginia.

En ese momento comenzó el desafío de conseguir una vida decente

En el 2006 encontré una página web en donde daban cursos sobre programas de postproducción de cine y video, y les envié un email preguntando sobre el nivel de los cursos, junto con una muestra de mis trabajos. La respuesta fue una oferta de enseñar para ellos, así que termine siendo profesor por varios años. Esta empresa estaba en Australia, y yo grababa las clases en mi casa y se las mandaba por Internet; desde ahí se distribuía a alumnos en todo el mundo.

Siempre me gusto la fotografía pero nunca tuve los medios para poder tener una cámara decente. En el 2009, por primera vez me compré una buena cámara y como hobby empecé a tomar fotos casi todo el tiempo y aprendí mucho. Me interesé mucho en la fotografía macro y de productos. La esposa de mi jefe es una artista premiada que se dedica a confeccionar joyas únicas. Su fotógrafo en Los Ángeles se había retirado y no encontraba otro que le gustara, entonces le ofrecí hacer una prueba para ella sacando fotos de sus joyas. Le gustó el resultado así que me compró las fotos y las subió su Facebook personal. Al día siguiente sus colegas comenzaron a llamarme pidiéndome que saque fotos para ellos. Conclusión: un año después tenía más de 50 clientes.

Lo único que sí, para poder trabajar como fotógrafo tuve que sacar una licencia para trabajar en mi casa, un número EIN, que es número de empleador, necesario para poder declarar ingresos de un negocio, abrir una empresa unipersonal, una cuenta de banco separada….. un montón de tiempo en trámites y pagar no solo impuestos sobre las ganancias sino también impuestos a la propiedad por los equipos de la empresa. Trabajé en esto por unos 4 años, pero no paraba nunca, ni los fines de semana.

Entre mi trabajo diario más tomar fotos en la noche y fines de semana, no descansaba nunca y me enfermé mal.

Así que decidí dejar la fotografía y dedicarme más a vivir y disfrutar más de la vida aunque ganase menos dinero, en Estados Unidos se puede vivir muy bien. Aquí se trabaja mucho y las vacaciones son muy cortas y nunca alcanzan.

Podés seguirme a través de mis redes:
Facebook  Twitter  Instagram

Si te interesa contarnos tu historia, podés contactarte con nosotros, no dudes que seguramente otros argentinos les interesen leerla.

Ver más entradas

Temas Estados Unidos Ya establecidos
Facebook X WhatsApp
Fernando Domecq
Sobre el autor
Fernando

Soy de Buenos Aires y vivo en Fuengirola (Málaga). Desde 2014 ayudo a argentinos que quieren vivir en el exterior; desde 2018, desde este blog.

Seguí leyendo Estados Unidos
¿Vale la pena mudarse a Miami desde Argentina?
Estados Unidos 9 min de lectura
¿Vale la pena mudarse a Miami desde Argentina?
Costo de vida Miami para argentinos: presupuesto real
Estados Unidos 8 min de lectura
Costo de vida Miami para argentinos: presupuesto real
Trabajo en Miami para argentinos profesionales: guía real
Estados Unidos 8 min de lectura
Trabajo en Miami para argentinos profesionales: guía real
¿Te pasó algo parecido?

Contanos tu historia y la publicamos, o recibí una nueva cada domingo.

Argentinos Emigrados
Destinos
Temas
Instagram Facebook YouTube
© 2026 Argentinos Emigrados. Un archivo de historias de argentinos en el exterior.
Etapas Destinos Noticias
Argentinos Emigrados
Reporteros Contacto
Inicio / Ya establecidos / Estados Unidos

Nunca imagine poder vivir y trabajar en Estados Unidos

Esta es mi historia de vivir y trabajar en Estados Unidos, que además va junto con algunos tips y algunas cosas de lo que aprendí sobre inmigración. Este relato está basado en mi propia experiencia en estos 15 años que llevo aquí en Virginia. Es un poco largo, así que búsquense un cafecito o una soda.

Nunca imagine poder vivir y trabajar en Estados Unidos
Compartir
FB X WA
Fernando Domecq
Por Fernando
22 may 2019 · 9 min de lectura

Bueno, varios me han pedido que les cuente mi historia en cuanto a vivir y trabajar en Estados Unidos, así que aquí va junto con algunos tips y algunas cosas de lo que aprendí sobre inmigración. Mi nombre es Victor y este relato está basado en mi propia experiencia en estos 15 años que llevo aquí en Virginia. Es un poco largo, así que búsquense un cafecito o una soda.

A principios del 2000 viajé a Chile a dar clases de animación 3D a una empresa productora de comerciales de TV. Yo era entrenador oficial de Microsoft en esa época y el único en ese momento en la región.Tenía mi propia casa de postproducción de video para comerciales de TV, pero me iba muy mal, había muy poco trabajo y los que te contrataban te pagaban cuando se les antojaba.

Mis primeros tiempos en Santiago

A los 3 meses de haber ido a Santiago a enseñarle a esta gente me llaman, y me ofrecen trabajo fijo con ellos. Viajé y llegue a un acuerdo por dinero y contrato. Vendí todo, me casé con mi novia (porque teníamos que estar casados para que le den visa a ella también), pusimos todo lo que nos quedó en el auto, incluyendo 2 gatos, y nos fuimos manejando hasta la capital chilena. Tengo una hermana allá y sobrinos también; y como llevé a mi padre, él estaba feliz con sus nietos.

En Santiago nació mi hijo, en el 2002, y al año más o menos la empresa donde trabajaba cerró, así que me quedé sin trabajo de un día para otro. Sólo había dos empresas más que me hubieran podido dar trabajo pero no necesitaban a nadie en ese momento. Por suerte tenía algo de ahorros.

Todos los días enviaba como 20 emails, contacté a cada empresa de postproducción en el mundo que pudiese encontrar en Internet; en el 2004 todavía no había páginas para buscar trabajo como Indeed.com.

También formaba parte de un foro de discusión de lo que yo hago en donde el 80% era gente de Estados Unidos. Les conté que estaba buscando trabajo, pero no pasaba nada, hasta que una persona pidió ayuda y yo lo pude hacer por email. Seguimos charlando seguido y luego nos hicimos amigos. Como a las 2 semanas empecé a recibir respuestas de los lugares que contacté. Para hacerla corta había 5 compañías en Estados Unidos, de distintos estados, que se interesaron por mi trabajo. Pero la cosa no avanzaba muy rápido que digamos y a mí se me estaba acabando el dinero.

El que era mi psicólogo en ese momento me sugirió subirme a un avión y preguntarles a las empresas que estaba en Estados Unidos, si me querían conocer.

Mi primer contacto con Estados Unidos

Así que saqué un préstamo en el banco (que no sabía me había quedado sin trabajo) y me compré un pasaje a Atlanta donde estaba la empresa que más me interesaba; les dije a las otras 4 que si me querían, enviaran pasaje para ir a verlos, ya que yo no lo podía pagar.

Para mi sorpresa todas me pagaron los pasajes y todos los gastos. También mi amigo al que había ayudado con su problema me invitó para que lo vaya a visitar a Maryland. Viajé a Nueva York, Los Ángeles, y a un pueblo pequeño en Nueva York. Pero la compañía que más me gusto estaba en Atlanta, así que con ellos comenzamos a hablar de negocios.

Al finalizar con esto me fui a Maryland a visitar a mi amigo y me quede en su hermosa casa -que está en medio del bosque- por una semana. Solo nos conocíamos por email.  Me llevó a recorrer su oficina, y me di cuenta de que ellos tenían el mismo equipo que yo usaba en Chile; y justo la persona que lo manejaba había renunciado, así que le ofrecí ayuda. En en un par de horas pude hacerle tres comerciales a sus clientes.

El resto de los días de la semana seguí yendo a ayudarlo ya que era la temporada de trabajo más fuerte. El último día me preguntaron si me interesarìa volver para ayudarlos por el tiempo que quedaba de la temporada, que eran casi 3 meses… Volví a Chile y le conté a mi señora que muy probablemente nos iríamos a vivir a Atlanta.

A la semana volé otra vez a Maryland, y como gran tarado me olvide de llevar la dirección de la casa de mi amigo, así que no tenía un domicilio de estadía para demostrar al agente de migraciones. Me detuvieron por 2 horas en una pieza de la aduana en donde me interrogaron… por suerte pudieron encontrar la dirección de mi amigo con su nombre y teléfono, y me dejaron ir. Yo pensé que me deportaban, especialmente porque me había ido hacía solo una semana atrás. Durante un tiempo que los estuve ayudando, la empresa de Atlanta había comenzado a tramitar mi visa de trabajo.

Pero mi amigo empezó a interiorizarse sobre cuánto me iban a pagar, y me dijo que averiguara bien si me iba a alcanzar para vivir, etc. además de tirarme onda para que me quedara a trabajar para él, lo que planteaba una situación difícil, no sabía yo para donde correr.

A los 2 meses él trajo a mi señora e hijo a Estados Unidos, porque yo los extrañaba muchísimo, y se hizo cargo de todos los gastos. Mi hijo tenía solo añito y medio. Los trajo vía Atlanta y me mandó a mi a buscarlos, a sabiendas de que me iba a reunir con la empresa de Atlanta para para finalizar detalles. Allí aproveché para pasear por la ciudad con mi familia y evaluar costos de alquiler, comida, impuestos y todo lo necesario para vivir. A mi señora no le convenció mucho.

Regresé a Virginia y la empresa de Atlanta me envió el contrato para firmar, que la verdad no me gustó mucho. Me ofrecían menos de lo que pedí y agregaron una cláusula para poder despedirme con dos semanas de pre-aviso, lo cual es muy común acá. Se lo conté a mi amigo y esa misma tarde me presentó un contrato por 3 años mínimo y pago por exactamente el doble que la empresa de Atlanta. «¿Dónde firmo?» fue mi respuesta. Me resultó difícil explicarle a la compañía de Atlanta mi cambio de idea pero lo entendieron. Hoy día todavía tenemos contacto.

Entonces mi amigo contrató a un abogado de inmigración y comenzamos los trámites, él pagó por servicio express y en 5 días tuve mi visa de trabajo aprobada.

Salimos también a buscar casa donde vivir en Virginia y la empresa la alquiló para nosotros de inmediato, a pesar de que no la íbamos a usar hasta dentro de dos meses más o menos y además no podía alquilar a mi nombre todavía porque no tenía cuenta de banco o historial de crédito.

Nos regresamos a Chile y vendimos todo. Teníamos la entrevista consular en la embajada de Estados Unidos como en un mes así que nos dedicamos a descansar y esperar. En ese tiempo mi amigo viajó a Chile con su esposa para hacer un tour por el sur que yo le había organizado, y después viajamos juntos a Buenos Aires para comer bifes y bailar tango. Él volvió a Estados Unidos y yo a Chile, pero a las dos semanas nos mudamos a Virginia.

En ese momento comenzó el desafío de conseguir una vida decente

En el 2006 encontré una página web en donde daban cursos sobre programas de postproducción de cine y video, y les envié un email preguntando sobre el nivel de los cursos, junto con una muestra de mis trabajos. La respuesta fue una oferta de enseñar para ellos, así que termine siendo profesor por varios años. Esta empresa estaba en Australia, y yo grababa las clases en mi casa y se las mandaba por Internet; desde ahí se distribuía a alumnos en todo el mundo.

Siempre me gusto la fotografía pero nunca tuve los medios para poder tener una cámara decente. En el 2009, por primera vez me compré una buena cámara y como hobby empecé a tomar fotos casi todo el tiempo y aprendí mucho. Me interesé mucho en la fotografía macro y de productos. La esposa de mi jefe es una artista premiada que se dedica a confeccionar joyas únicas. Su fotógrafo en Los Ángeles se había retirado y no encontraba otro que le gustara, entonces le ofrecí hacer una prueba para ella sacando fotos de sus joyas. Le gustó el resultado así que me compró las fotos y las subió su Facebook personal. Al día siguiente sus colegas comenzaron a llamarme pidiéndome que saque fotos para ellos. Conclusión: un año después tenía más de 50 clientes.

Lo único que sí, para poder trabajar como fotógrafo tuve que sacar una licencia para trabajar en mi casa, un número EIN, que es número de empleador, necesario para poder declarar ingresos de un negocio, abrir una empresa unipersonal, una cuenta de banco separada….. un montón de tiempo en trámites y pagar no solo impuestos sobre las ganancias sino también impuestos a la propiedad por los equipos de la empresa. Trabajé en esto por unos 4 años, pero no paraba nunca, ni los fines de semana.

Entre mi trabajo diario más tomar fotos en la noche y fines de semana, no descansaba nunca y me enfermé mal.

Así que decidí dejar la fotografía y dedicarme más a vivir y disfrutar más de la vida aunque ganase menos dinero, en Estados Unidos se puede vivir muy bien. Aquí se trabaja mucho y las vacaciones son muy cortas y nunca alcanzan.

Podés seguirme a través de mis redes:
Facebook  Twitter  Instagram

Si te interesa contarnos tu historia, podés contactarte con nosotros, no dudes que seguramente otros argentinos les interesen leerla.

Ver más entradas

Fernando Domecq
Sobre el autor
Fernando

Soy de Buenos Aires y actualmente vivo en Fuengirola (Málaga). Me dedico al diseño y al desarrollo web, aunque mi vida tuvo varios vaivenes: soy veterinario recibido en la UBA y trabajé muchos años en la venta de pinturas industriales. Desde 2014 ayudo a los argentinos que quieren vivir en el exterior a través de la página de Facebook Argentinos por Emigrar, y desde 2018 lo hago desde este blog.

Casi nativos · España
Seguí leyendo
Ver el archivo →
Conectar con la comunidad argentina en España
España 6 min
Conectar con la comunidad argentina en España
Sueldos en España para argentinos: guía real
España 10 min
Sueldos en España para argentinos: guía real
Guía de adaptación: primeros meses en España
España 12 min
Guía de adaptación: primeros meses en España
¿Cómo es la vida en Italia para argentinos?
Italia 8 min
¿Cómo es la vida en Italia para argentinos?
Argentinos Emigrados
¿Vivimos la misma historia?

Escribinos y sumate al archivo: buscamos testimonios de argentinos en cualquier país del mundo.

Contar mi historia
© 2026 Argentinos Emigrados. Un archivo de historias de argentinos en el exterior. Política de privacidad